Campaña de ONU Mujeres
15
octubre
2017

Viralidad en nuestras pantallas

La viralidad de los contenidos audiovisuales a través de las Redes Sociales es un hecho normalizado desde hace años en nuestra vida diaria. Ya sea en el teléfono móvil, el portátil, la tablet o el ordenador “de toda la vida”, estamos expuestos a continuos impactos de imágenes que recibimos en nuestras pantallas. Y muchas de ellas las queremos ver una y otra vez.

Lo recordé el otro día al ver un enlace en un grupo de Whatsapp del vídeo para promocionar una serie de televisión. El resultado es un vídeoclip musical destornillante que se volvió viral en pocas horas.

Campañas virales con valores

Esta forma compulsiva de compartir lo que nos divierte también la utilizamos para otros fines. Es el caso de #StopTheRobbery, una estrategia ideada por la ONU Mujeres sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres que llegó a todos los rincones del mundo gracias a la interacción de millones de usuarios en Redes Sociales que viralizaron esta campaña.

Para conocer más, recomendamos la entrevista a Dhatri Navanayagam de la ONU Mujeres sobre la estrategia detrás de esa campaña que el mundo no pudo ignorar, publicada en Hootcast, el podcast de Hootsuite. Compartimos un extracto de la entrevista:

La campaña #StopTheRobbery fue “un verdadero punto de inicio para concientizar a las personas sobre la brecha salarial de género e incitar al diálogo sobre ese problema (…) La idea era exponer la brecha salarial de forma que el mundo no pudiera ignorarla haciendo el robo más grande de la historia (…) El hashtag #StopTheRobbery es un claro llamado a la acción. Y queríamos un hashtag viable para enviar un mensaje claro de que la brecha salarial de género debe acabar (…) Decidimos poner en escena un robo en el centro de todas las conversaciones del 2017: Twitter. Creamos un sitio web llamado 23percentrobbery.com (…) En cada uno de estos tuits se borraba el 23% de sus caracteres, básicamente creando un recordatorio visual y visceral de cómo la brecha salarial afecta el día a día de las mujeres (…) Cada tuit censurado iba acompañado por un mensaje que explicaba cómo la ONU Mujeres había robado el 23% de su tuit en reconocimiento al 23% global de la brecha salarial de género”.